Definitivamente uno de los
destinos para visitar en Colombia es Boyacá. Sus pueblos hermosos y asentados
en el pasado; su gente amable, bonachona, campesina y religiosa, aun viviendo
en las ciudades. Sus carreteras impecables; sus paisajes de una gama de colores
que impresionan; sus campos en los que hombres y mujeres se inclinan sobre la
tierra para cosechar sin descanso. Sus imponentes templos que testimonian la fe
de sus antepasados. En fin, un destino para el viajero que gusta de la
tranquilidad y de los pueblos con una arquitectura colonial que enamora.
Uno de esos pueblecitos
boyacenses es Tinjacá o Tunjacá como se llamó inicialmente, muy cerca a Villa
de Leyva. Su nombre, significa “Mansión para el príncipe chibcha” y se cree que
fue fundada en 1556.
Sus habitantes se enorgullecen de
tener el mejor clima del país y así lo pregona el aviso que recibe a los
visitantes en el parque principal.