Por Manuel T. Bermúdez
Durante varias décadas, desde el año 1986, ha sido sitio de esparcimiento, refugio,
galería, ventana para que los artistas exhiban su trabajo. Es un territorio
tradicional en Cali, en el que tienen asiento restaurantes y pequeños cafés que
ponen al lugar un toque romántico, y en donde es grato sentarse a conversar un
buen tinto o a saborear un exquisito
plato de la variada oferta que hay en el sector.