Solamente hora y media de viaje hay de Bogotá hasta Guatavita, una de las poblaciones de Cundinamarca que recibe un gran número de visitantes gracias a su atractivo arquitectónico.
Dicen que su nombre derivado del idioma muisca significa “fin de la labranza” y que antes de la llegada de los españoles era de gran importancia para los indígenas por ser la capital religiosa. Era en la Laguna Guatavita en la que se realizaba la ceremonia que dio origen a la leyenda de El Dorado, tan buscado luego por los descubridores de tesoros.